miércoles, noviembre 18, 2009

Once upon a time, hace más de una década

En cuanto a los videos, le creo poco a Eduardo. Pero esta vez le dio, lo que realmente me sorprendió.

Encontrar en video a una banda tan legendaria como Typhon le tiene que generar, por lo menos, una pequeña dicha al que conozca la historia que lo moja. En Medellín, una ciudad pequeña con historia grande, existió un personaje que marcó por su influencia en el ámbito musical alrededor del metal.

Hablo de Mauricio Montoya, Bull Metal, al que acá se le puede apreciar en vida por unos minutos junto al resto de la banda desaparecida. Eso fue el 18 de septiembre de 1997 en el Palacio de los Eventos de Medellín, fecha en la que Typhon hizo de ilustre telonero de Sodom.

En el concierto, como verán, la apoteosis fue total. Era ver a una de las bandas que promovió el black metal de la ciudad con una persona que también trascendió, que llevó el metal nacional por fuera de estas fronteras y que nos trajo música del exterior. No prestaba un disco, pero los copiaba (cobrando, sí). Así fue como creció la historia de Medellín, a punta de copias y de préstamos.

Ya lo dije, pero lo repito: cuando Typhon surge en Medellín con su disco ‘Unholy Trilogy’ en el año 1996, el black metal de la ciudad estaba en pleno nacimiento. Desde 1992 con la agrupación Nebiros, y desde 1994 se comenzó a consolidar con grupos como Maleficarum, Erzebet y Beelzebul.

Encabezando los “Lobos en contra de Cristo”, la música de Typhon se abanderó de esas ideas que mantenía en mente su líder: Mauricio Montoya, personaje paradigmático del metal en Medellín que hizo parte también de bandas como Mierda, Masacre y Neurosis (Inc.), encabezó además el sello Warmaster Records y fue realizador radial en Caracol Radio a nivel nacional con su programa “La cortina de hierro”.

Este video no solo es una banda de Medellín en vivo. Es la historia acabada del metal de esta ciudad que ahora toma un poco de aire y se resguarda en sus ancestros.

Suban el resto del concierto a You Tube, le pedimos a la gente de Digitrackstudio, los responsables de la publicación de esta joya. Súbanlo entero, y pronto, ¿no ven que ya el mundo no es el de las copias en casete o VHS? Eso ya pasó. Hace más de una década, y la historia está viva.

sábado, septiembre 26, 2009

De la visita de Belphegor a Medellín

Sobre el concierto hay mucho que decir, sobre todo lo bueno y lo apabullante que fue.

Ahora no hay tiempo para escribir mucho, pero dejo acá algunas de las imágenes que Melodías en Acero captó de este evento que se realizó en Medellín el sábado 19 de septiembre.

domingo, septiembre 06, 2009

Walpurgis rites - Hexenwahn


Hasta ahora se tiene una información muy básica de lo que será la placa de 2009 de Belphegor. Para muchos, quizá, no sea algo muy nuevo ni muy novedoso, pero considero que esta banda tiene la capacidad de hacer abrir los ojos en cada producción, de allí que muchas bandas quieran sonar como ella. Unas se pegaron al 'Lucifer incestus'; otras me suenan ajustadas al 'Goatreich - Fleshcult'; otro número, que le queda bastante apretado, rememora el sonido del 'Pestapokalypse VI'; y de lo que estoy seguro, es que ninguna suena todavía como el 'Bondage goat zombie' y mucho menos como lo que viene a partir de octubre: 'Walpurgis rites - Hexenwahn'.

No sé mucho de este disco pero ya en el Myspace de Belphegor se puede escuchar el tema que le da título a este nuevo álbum y ver la imágen que hará las veces de carátula. También un adelanto del video Der geistertreiber, el cual pueden observar acá abajo.

Cambiando de tema, aunque con el mismo autor, se acerca el concierto de los austríacos (junto a God Dethroned y Elexorien) en Colombia. Dos fechas que ponen de nuevo a Medellín y Bogotá en la tabla nada despreciable de visitas de grandes bandas internacionales. Luego será Kreator y Exodus por medio del festival Altavoz, pero ya habrá tiempo para pronunciarse al respecto.

jueves, agosto 13, 2009

Behemoth, sin censura

Me consideraba ya en cierta medida un descreído de la música de esta banda polaca. Dado que le sigo sus pasos desde hace tiempo, sentía (desde hace unos 3 años hasta ahora) que habían caído en esa fórmula identificable, pegajosa, vendible, repetida, repetida.

Es un logro que el concepto se haya reducido gracias a esta pieza que los confirma como creadores, como músicos, como pensantes. Y este video muestra también que se atreven y que se alejan de ese concepto ya tan retórico y clásico y de dudosa procedencia de la “autocensura” en el metal: nos hacen creer que van a mostrar, nos seducen, pero todo se queda en veremos (qué contradicción, ¿no?). Hago la advertencia de que no se trata de simple voyerismo, sino de ser atrevidos, de irse lanza en ristre, de proponer y provocar (el que me censuren también atrae).

El sonido se me antoja nuevo con aires de lo clásico. Algo del ‘Satánica’, del ‘Zos Kia Cultus’ y un ambiente medio denso, medio árido, medio 'Decamerón' y profano.

Este video ya lo han banneado, censurado y señalado, pero acá lo dejo en su versión intencionada, en su versión original porque confío en que el problema no estriba en ser menor de edad, en ser “malpensante” o díscolo; el problema, digo yo, es del que señala y que no sabe qué hacer con ese dedo ya en el aire con historia de perversión a cuestas.

De su álbum 'Evangelion' (2009), Behemoth con Ov fire and the void.


domingo, julio 12, 2009

Instinto de supervivencia


Expresar el dolor, lo que yo veo que ellos expresan como dolor, no es fácil cuando no hay lágrimas ni lamentos de por medio. Es quizás una inocultable impotencia, una restringida movilidad, un desahucio que se manifiesta entre un ritmo que baja y una vocalización desenfadada.

No sé mucho de tiempos, ni de compases ni de contrapuntos, pero ese funeral que se despliega lento y que enmudece en la medida en que avanza, me hace sentir cierto confort. Si ya todo está perdido, seguro que es posible sentirse bien porque ya no hay que luchar, porque la miseria nos tiene entre fórceps y no hay pena más allá del silencio.

Escuchar los últimos dos trabajos de My Dying Bride me produce en cierta medida esa satisfacción, y el dolor: saber que de allí en adelante no hay que buscar la forma de sobrevivir en el laberíntico mundo que nos correspondió; además de saber que no hubo nunca pedestal sino que vamos en frenética caída. Me recuerda también a Poe y sus cuervos y sus encumbradas charlas con la soledad y la muerte. Más allá solo está el hombre en su vacío, y eso agrada porque no importan los inviernos ni los héroes caídos.

El cuerpo como el elemento para transmitir las sensaciones resulta tan cálido y frágil que allí debe estar lo asertivo de su uso. Y las vanas palabras y la pasión angustiosa que colisionan con un estatismo expresivo los hace aun más destacados porque no están contaminados por el desasosiego ni el ánimo bajo ni la nostalgia prematura y pasajera. Es la voluntad de hacer a un lado y de seguir en lo que sea que se siga.

No creo que para tantas penas sea necesaria una musa, y léase como una mujer que nos abandona o el deseo con cintura ajustada a las costillas. Si bien el cliché es recurrente, incluso en el metal, ha sabido sortearse esta ligereza y facilismo shakesperiano. Sin embargo, acá hay cierta disyuntiva despertada contra el mismo My Dying Bride, Katatonia y Novembre (menciono solo algunos grupos), pero por fortuna no se hacen repetitivas las alusiones entre sus discos.

Se destaca de la música su capacidad de avivar y generar sensaciones, sean comunes o no. Esto no tiene una fórmula, no tiene un secreto a voces que fácilmente se trasmite, no es levantarse todos los días temprano o tarde y saber que esta línea va con este ritmo. Debe sentirse, digo yo. Es un asunto de construirlo, no de esperar a que llegue a la cabeza la lírica ideal, las musas de Rubén Darío. Debe ser un conjunto de inspiración y de transpiración, se dice entre quienes saben, puesto que dedican su vida a la creación.

Ignoro qué sucede cuando se clava la angustia y al mismo tiempo ésta permite plasmarse en un papel o un instrumento. Debe ser un asunto de tiempos, de construcciones formales a pesar de la desazón. "Cuando dios te da un don, también te da un látigo y ese látigo es solamente para autoflagelarse", dijo el escritor Truman Capote. Pero cómo carajos hacer que ese “don” se formule y comunique de la forma en que usted lo creó.

Y ya oigo las respuestas: que todos estamos cruzados por los mismos sentimientos, por vivencias similares. Y no me importa, no lo creo. Usted no puede saber lo que siento en este momento. Se lo imagina, quizá.